Un thriller tecnológico adictivo en el que una empresa de seguridad digital se enfrenta a un ataque devastador. Jaque al rey es el debut de Carmen García-Gancedo, con tensión, humanidad y mucho más que ordenadores.
Carmen García-Gancedo debuta en el panorama del thriller con Jaque al rey, una novela que pone en jaque al lector desde la primera página. Ambientada en una gran empresa de tecnología madrileña, la historia arranca con un ciberataque que amenaza con destruir la reputación y el sistema informático de ITECO, una compañía puntera en seguridad digital.
Lo que podría parecer un conflicto técnico se convierte, en manos de la autora, en una carrera contrarreloj cargada de tensión, humanidad y dilemas éticos.
A lo largo de cuatro intensos días —estructurados como los grandes actos de una tragedia moderna—, un equipo de personajes muy distintos entre sí deberá trabajar codo con codo para resolver el misterio del ataque: Andrés, el CEO que no huye de la batalla; Diego, un abogado brillante que empieza a dudar del camino que ha tomado; Elisa, una hacker de sombrero blanco con más recursos que el antivirus de la NASA; y Luis, el hombre que lo ha visto todo y que sabe más de lo que aparenta.
La novela destaca por su ritmo narrativo, por la claridad con la que explica conceptos técnicos sin perder ni una pizca de emoción, y por una galería de personajes creíbles que reaccionan con nervios, con coraje y, a veces, con sarcasmo, como haríamos todos.
Pero Jaque al rey no solo entretiene: también plantea preguntas muy actuales sobre nuestra dependencia digital, sobre la ética empresarial, y sobre lo que significa confiar (o no) en tu equipo cuando todo se tambalea.
Con un estilo ágil y un uso muy eficaz del diálogo, Carmen García-Gancedo construye una historia adictiva, documentada y sorprendentemente cercana. Porque, al fin y al cabo, ¿quién no se ha enfrentado alguna vez a un lunes que parecía el fin del mundo?
Recomendado para quienes disfrutan del suspense bien construido, para los que buscan una novela diferente dentro del thriller, y para quienes sospechan que su empresa sería incapaz de sobrevivir a un virus informático… ni al del café con leche en el teclado.


