Una intriga gallega a fuego lento: secretos, culpas y un crimen familiar en una mansión llena de sombras. Misterio clásico y suspense psicológico con estilo de la mano de Arantxa Portabales.
Resumen del episodio:
La escritora gallega Arantza Portabales, autora ya consolidada en el panorama de la novela negra contemporánea gracias a su serie protagonizada por Abad y Barroso, regresa con fuerza en 2024 con Asesinato en la Casa Rosa. Esta novela marca el inicio de una nueva saga, Los Crímenes de Loeiro, en la que la autora demuestra una vez más su capacidad para combinar misterio clásico, drama psicológico y una ambientación tan sugerente como inquietante.
En Asesinato en la Casa Rosa, Arantza Portabales nos presenta a Iria Santaclara, una inspectora de policía en excedencia que atraviesa un momento personal muy difícil: su marido, Ángel, convalece tras un ictus, y ella ha dejado el servicio para cuidarlo. Es entonces cuando recibe una propuesta inesperada de Ulises Villamor, poderoso empresario gallego del sector sanitario. Ulises está convencido de que su esposa Rosa no murió de forma natural cuatro años atrás, sino que fue asesinada… por alguien de su propia familia. Dispuesto a descubrir la verdad a toda costa, ofrece a Iria un trato imposible de rechazar: encargarse discretamente de la investigación a cambio de financiar un costoso tratamiento médico para su marido.
A partir de ahí, Iria se instala en la imponente Casa Rosa, una mansión frente al mar con tanta belleza como sombras. Rodeada de los hijos, nietos y parejas de Ulises y Rosa, empieza a desentrañar una red de secretos, envidias, culpas y heridas familiares que llevan demasiado tiempo supurando. La investigación, sin embargo, no tarda en volverse peligrosa y las sospechas sobre cada miembro de la familia se multiplican.
Uno de los grandes aciertos de Arantza Portabales es su forma de trabajar los personajes. Desde Iria, con su mezcla de fortaleza y vulnerabilidad, hasta Ulises y sus tres hijos —Ada, Eduardo y Álvaro—, cada uno está construido con precisión psicológica y un motivo convincente para ocultar la verdad. Entre los secundarios destaca la entrañable cotilla Sinda, apodada «la Gestapo», que vigila el pueblo desde su butaca al más puro estilo Miss Marple, así como Carmen, la ama de llaves, silenciosa y leal.
El estilo de Arantza Portabales es otro de los motivos por los que esta novela atrapa. Ágil, sencillo y con un sutil lirismo en las descripciones del paisaje gallego, consigue crear una atmósfera opresiva y cargada de tensión psicológica sin renunciar al humor irónico y a una reflexión profunda sobre el poder, la familia, la ambición y las heridas que nunca cicatrizan.
Asesinato en la Casa Rosa no es un thriller de ritmo vertiginoso, sino un misterio que se cuece a fuego lento, con giros bien medidos y un final a la altura. Una novela perfecta para los amantes del género negro clásico, con ecos de Agatha Christie y Elizabeth George, pero con una mirada contemporánea y muy personal que solo la autora sabe darle.


