Reseña del cozy mystery Orgullo, prejuicio y veneno, de Elizabeth Blake: intriga amable, librerías, humor británico y un asesinato servido con té.
«Orgullo, prejuicio y veneno»: un cozy británico marca Elizabeth Blake
Los cozy crime son como las Pringles: «cuando haces pop, ya no hay stop». Entre ellos, uno de los que más me apetecía leer era Orgullo, prejuicio y veneno, de Elizabeth Blake, porque combina tres cosas que me pierden: librerías, humor british y un asesinato sin sangre pero con mucho té.
La historia se sitúa en Kirkbymoorside, un pueblecito inglés de esos donde parece que nunca pasa nada… hasta que pasa. Erin Coleridge, dueña de una librería de segunda mano (que ya de por sí es un reclamo irresistible), va cada mes a las reuniones de la Jane Austen Society. Todo marcha bien entre discusiones literarias y tazas de porcelana hasta que Sylvia Pemberthy aparece muerta tras la pausa del té.
Con una pelea previa entre algunos miembros del club, cualquier personaje tiene motivos para haber sido el asesino. Y ahí es cuando Erin, animada por su amiga Farnsworth, decide colaborar con el inspector Peter Hemming para desentrañar el misterio. Como buena novela cozy, hay un segundo intento de asesinato que añade presión, sospechosos pintorescos y una ambientación tan cálida que casi oyes la lluvia inglesa caer fuera de la librería.
Lo mejor del libro es la habilidad de Elizabeth Blake para mezclar homenaje a Jane Austen con un misterio ligero lleno de humor e ironía. Erin es una protagonista magnética y el elenco que la rodea tiene encanto, rarezas y la dosis justa de drama. Se lee como si estuvieras viendo un episodio de Diagnóstico: asesinato pero versión literaria y muy británica.
¿Lo menos brillante? El final se resuelve demasiado rápido, como si alguien hubiera dicho «corre, que se acaba el capítulo». Aun así, es un cozy que reconforta, entretiene y deja ganas de seguir la serie de Elizabeth Blake sin pestañear.
¿Lo has leído?


